Un León sin brújula



León está abatido, mas no vencido. Pero la realidad es que el hecho de que la serie final de nuestro béisbol profesional deba definirse forzosamente en Managua constituye una ligera desventaja para los Leones. Simplemente porque la barra en toda su expresión no podrá hacerse sentir de la misma manera que en León y eso constituye una merma anímica de gran cuantía para los melenudos.

Pero lo más preocupante del equipo es lo que muchas personas me han comentado: la falta de dirección del equipo. Oramas no es Noel ni tiene la experiencia criolla que tiene el orquestador leonés. Definitivamente fue un grosso error el de la Junta Directiva el no haberlo puesto a dirigir nuevamente el equipo. El entusiasmo y la motivación que Noel Areas le inyecta a sus pupilos es determinante en un momento como éste, y actualmente el Bóer tiene ese AS bajo la manga.

El arte de dirigir un equipo de béisbol (y pudiera decirse que en cualquier otro deporte) no se limita al conocimiento del deporte mismo, sino a la motivación del atleta, a sacarle el máximo provecho, conocer sus actitudes y aptitudes, debilidades y fortalezas, y en eso Noel es un experto. Porque en momentos de máxima tensión los atletas muestran su más preciada cualidad: su condición humana.

Falta mucho por recorrer en la serie final. Pero por el momento el Bóer ha golpeado primero y ha golpeado dos veces. Ahora resta ver si este León abatido, puede o no ser vencido.