El fin de la galaxia

Primero Figo, luego el retiro (¿anticipado?) de Zidane, el divorcio con Beckham y finalmente la marcha de Ronaldo. Muchos dicen que era la crónica de una muerte anunciada. Sin embargo, el misterio siempre será si alguna vez esta constelación de estrellas pudo jugar como equipo, y si esa utopía pudo haberse concretado, quizás, bajo el mando de otro entrenador.

Lo curioso es que, a mi parecer, el mejor Real Madrid galáctico fue el de Queiroz. Muchos discreparán en este punto, sin embargo, en cuestión de vistosidad, de deleitar a la afición, siempre recordaré los partidos de la era Queiroz. Solari deslumbrando, Zidane y Roberto Carlos en plena armonía, y Ronaldo letal. Debe mencionarse que lo corto del plantel fue algo que en definitiva mermó las posibilidades de esta instancia madridista.

Del resto que pasaron después de Queiroz (incluyendo al actual Capello) debe decirse que dejan mucho que desear. Han tenido una plantilla mucho más completa, mayores concesiones de la Junta Directiva, sin embargo, se han quedado aún más cortos en resultados, y han decepcionado mucho más en calidad y vistosidad de juego.

Finalmente, solo quedará en nuestro recuerdo, los momentos en que hasta cuatro balones de oro compartieron sobre la alfombra verde de la casa blanca, y dejaron destellos de ese fútbol que ansiamos vuelva a repetirse pronto.

Ahora solo queda esperar y ver si esta sacudida da frutos...